/** * */ Figura Literaria Que Consiste En Cambiar El Orden Sintactico De La Frase - Revista de la energía

Figura Literaria Que Consiste En Cambiar El Orden Sintactico De La Frase

Por el hecho de que el Sol es como una mujer, de ahí que es que el astro del sol es bella, brillante y delicada. En cambio, la Luna es un varón, en consecuencia ella es temerario y osado. Su producción consistió en redactar un libro y múltiples cuadros (se omite “colorear”).

Cortando de este modo un relato para ingresar alguna reflexión, ciertos datos o comparaciones que nos ayudan a relativizar lo dicho. Lo mucho más habitual a la hora de relatar un episodio es continuar un alegato cronológico, del principio al final. No obstante, el recurso de la inversión puede lograr que empecemos por el objetivo y vayamos reculando en el tiempo. Así damos a saber el resultado de los acontecimientos desde un primer instante, valorándolos de otra manera que si los expusiéramos como una conclusión. La reproducción de los contenidos de esta web solo está tolerada, previa autorización expresa de su titular y reseña de , para fines educativos y no lucrativo. Está prohibido el plagio del logo y diseño de la página web.

Las Figuras Literarias

MARCHESE, Angelo y Joaquín Forradellas, Dic­cionario de retórica, crítica y terminología literaria, Barcelona, Editorial Ariel, 1989. Uno de los tres hombres del de­partamento le respondió antes que la mujer sentada frente a ella tuviera tiempo de contestar. Una pluralidad muy común de la enumeración es la llamada enumeración caótica; en esta figura semeja que los detalles son, considerados por separado, como resulta lógico inconexos, aunque al final resultan cohe­rentes ob­servados en su grupo. La narrativa es un medio para reflexionar sobre nuestra situación. En el primer caso, mudar tiene un concepto abstracto y en el segundo uno físico y preciso.

Consiste en colocar próximos en la oración 2 palabras semejantes en el sonido pero diferentes en el concepto. En este caso, los ejemplos también son enormemente reconocibles. ‘Tengo un hambre que me muero’ o ‘Baja de la silla que te vas a matar’. Por supuesto, la desaparición no está ni cerca en ninguna de ámbas declaraciones pero infiere una intensidad que, de otra forma, no tendría el apunte.

Estas figuras persiguen la economía de medios, la brevedad o la concisión, con la intención de lograr un efecto expresi­vo determinado. Otra figura relacionada con la aliteración se genera cuando el creador juega con el puro sonido de las palabras, sin que éstas signifiquen nada por sí mismas; en este caso, la figura se llama jitanjáfora. Radica en la modificación premeditada del orden sintáctico frecuente. El hiperbatón se encuentra dentro de los recursos literarios mucho más usados en publicidad y prensa. De hecho, también se usa mucho en el día a día, como se puede revisar en un caso de muestra frecuente. ‘A Dios gracias’, que se dice frecuentemente, cuando lo canónico sería decir ‘Merced a Dios’.

Antítesis O Contraste

Es la utilización de una expresión despacio o indirecta para enmascarar otra mucho más desagradable o directa. Es cuando una frase o un verso empieza y acaba igual. (3ªed) , Diccionario de términos filológicos, Madrid, Gredos. (“Cuidado” entendido como precaución y como pasión amorosa).

Poner 2 palabras muy próximas con sonidos finales iguales. Consiste en crear una frase con exactamente las mismas expresiones que la anterior, pero invirtiendo su orden o función. Es la repetición de una palabra al comienzo o dentro de una frase. Es la utilización de términos innecesarios o redundantes que refuerzan la idea principal.

Los Recursos Estilísticos Por Cambio De Orden

Básicamente, pues radica en cotejar y eso agrada mucho al humano. Las figuras retóricas, para comenzar, tienen muchos nombres. Figuras literarias, elementos retóricos, recursos estilísticos o recursos literarios. Hay algunos tratadistas que distinguen otros géneros de sinécdoque, como la mención del continente por el contenido, de la materia por el objeto, de lo abstracto por lo concreto (y vicever­sa), etc. Sin embargo, estos últimos tipos no son propiamente sinécdoques, sino más bien metonimias.

La joven hizo un mohín, que podía ser de disgusto o simplemente un reflejo de coquetería, pues inmediatamente sonrió al hombre que le había informado. La mujer mayor desaprobó la sonrisa lle­vándose la mano derecha a su ro­ja, prácticamente cárdena pechuga, y su papada se redondeó al mismo tiem­po que sus labios se afinaban y entornaba los párpados de largas y pegoteadas pestañitas. (aviso de dentífrico; en este caso se ha va­riado el orden -objeto directo+verbo en vez de verbo+objeto directo‑ para beneficiar el sonso­nete publi­citario). Es el soberbio el monstruo máshorrendodel planeta, y el másformidableydesemejanteque puede fabricar el desvarío; porque quiere sercielo, siendoinfierno;serafín y verme,humo y sol,Dios y demonio. Se dan cuando se trasponen elementos lingüísticos en el artículo.

Símbolo

Cercana a la prosopografía se encuentra la etopeya, que consiste en la descripción de las cualidades morales y espirituales de una persona. La fusión de prosopografía y etopeya se llama retrato. Por otra parte, un retrato exagerado en sus rasgos, y de intención burlesca o satírica recibe el nombre de caricatura. Dentro de la armonía imitativa hay que distinguir su forma mucho más simple, que es la onomatope­ahora, figura en la que la palabra o expresión reproduce precisamente un sonido natural. La oratoria, sin su acepción despectiva, es una especialidad fundamental para conocer nuestro idioma y perfeccionarlo.

En teoría literaria la palabra símbolo frecuenta designar el objeto que se refiere, que remite a otro objeto, pero que también demanda atención por derecho propio, en calidad de representación. Las formas no comúnes de emplear las palabras con peculiaridades fónicas, gramaticales o semánticas, alejándose de su empleo frecuente, terminan por resultar esencialmente expresivas. Por este motivo su empleo es característico de las obras literarias, aunque en modo alguno único de exactamente las mismas. Me refiero, exactamente, a las denominadas figuras literarias. Quien ha sacado mucho más partido de las figuras retóricas fué, más que nada, la poesía, para conseguir exactamente el efecto estético que se traduce en emoción en el momento en que es leída. También porque la poesía es ideal para combinar las expresiones de modo no usual para lograr un efecto equis sobre el lector.